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Cap. I: BASTA DE SECRETOS. CULTURA INFANTIL, SATURACION DE INFORMACIÓN E INFANCIA POSMODERNA
Cap. I: BASTA DE SECRETOS. CULTURA INFANTIL, SATURACION DE INFORMACIÓN E INFANCIA POSMODERNA
La infancia es una creación de la sociedad y que
está sujeta a los cambios y transformaciones sociales que sucedan en la misma.
Se pude decir que el apogeo de la infancia se dio en el siglo XIX hasta el
siglo XX. Los niños fueron retirados de las fábricas y se los distribuyo en las
escuelas para ser protegidos de los peligros del mundo adulto. A medida que se
desarrollaba la familia moderna a finales del siglo XIX, los padres
consideraban a los niños como algo tierno y cuya responsabilidad dependía del
adulto, por lo que muchos creían que la infancia era un derecho desde el
nacimiento, debido a esto se los consideraba desde el campo biológico y no
cultural.
Los observadores críticos comenzaron a ver los cambios de las
sociedades y de la cultura en torno a la concepción de la infancia. Por lo que
los supuestos de la psicología modernista dejaban mucho que desear en cuanto a
la crianza y educación de estos niños
contemporáneo. A esto se le suma los cambios en la institución familiar, que
las instituciones sociales no reconocen estas nuevas configuraciones familiares
no tradicionalistas y no brindan las necesidades especificas para que los niños
las enfrenten.
La
crisis contemporánea de la infancia
Con los cambios de la realidad económica, el acceso
de los niños a la información sobre el mundo adulto ha alterado el concepto de
infancia, por lo que se habla de “infancia perdida”, es decir que los niños
crecen demasiadamente rápido y hay un terror infantil al aislamiento del hogar
y la comunidad fragmentada. Lo cual es promocionada por la cultura popular que
mediante imágenes nos atemoriza y despierta temores al aislamiento. Un
aislamiento que hace referencia a la separación de los padres tanto ausentes
como de una comunidad inexistente. Es decir, que no hay nadie que preste ayuda
a los niños y esto no solamente pasa en la clase media o baja, también se ve
reflejado en la clase alta ya que en los barrios seguros también hay
comunidades fragmentadas en donde no se garantiza la seguridad del niño. La
crisis de la infancia contemporánea se puede dar por diferentes factores pero
todas implican en algún nivel el grado de terror del peligro a la soledad.
Nuevos
sitios de aprendizajes: las empresas comerciales como educadores.
Una causa particular de esta crisis es la producción
de cultura infantil popular de las empresas comerciales que influye en la
cultura de los niños. Esto se ve reflejado en la categoría de pedagogía
cultural, que se remite a la idea que la educación tiene lugar en diversos
sitios sociales que incluyen la escolarización pero no se limitan a ella. Los
lugares pedagógicos son aquellos donde el poder se organiza y despliega
(bibliotecas, películas, periódicos, televisión, videos, libros, etc.)
Comprender el procesos educativo del siglo XX es
examinar la pedagogía de la escuela como la pedagogía de la cultura.
Comprendiendo que el proceso pedagógico compromete nuestro deseo, capta nuestra
imaginación y construye nuestra consciencia. Pero la aparición de los estudios
culturales hizo que se empiece a examinar las prácticas culturales por medios
de las cuales los individuos se comprenden a sí mismo y al mundo que los rodea.
Por lo que se realiza un curriculum cultural, en donde las organizaciones que
lo adoptan no son organismos educativos sino más bien entidades comerciales que
no actúan por el bien social sino por la ganancia individual. Es decir, que la
pedagogía cultural está estructurada por la dinámica comercial que se impone en
todos ámbitos de la vida privada y más que nada en los niños.
La pedagogía cultural de las corporaciones ha
producido formas educativas con éxito. Las empresas norteamericanas han
revolucionado la infancia sustituyendo las clases tradicionales en el aula y
produciendo una serie completa de formas de entretenimiento producidas para los
adultos pero consumidas por los niños. Por lo que los ejecutivos de las
empresas comerciales han creado una perspectiva de la cultural que se mezcla
con las ideologías empresariales y los valores del libre mercado.
Una alternativa a esta perspectiva es que tomemos
responsabilidades como padres, educadores en estudiar el curriculum de las
empresas comerciales y sus repercusiones sociales y políticas. Por lo que los
responsables son las empresas comerciales de los rasgos pedagógicos de sus
actividades, de la cultura infantil que producen.
La cultura infantil es ante todo una pedagogía del
pacer por lo que no es posible ir en contra o excluyendo a los niños de ella.
Se debe formular estrategias de resistencia que entiendan la relación entre la pedagogía,
la producción del conocimiento, la formación de la identidad y el deseo.
Situar
la cultura popular en los estudios culturales
Los problemas sobre la cultura infantil y su
relación con la pedagogía cultural se clarifican y analiza en el campo
académico de los estudios culturales. Definir los estudios culturales son
operaciones delicadas ya que se trata de vitar las definiciones de las
disciplinas académicas tradicionales. Sin embargo producen un modo interdisciplinar de
estudiar, interpretar y evaluar las prácticas culturales en contextos
históricos, sociales y teóricos. Por lo que intentan examinar la diversidad de
expresiones y prácticas artísticas, institucionales y comunicativas de una
sociedad, es decir, que acaparan la cultura popular pero no es su mayor
preocupación intereses van más allá e incluyen las reglas del propio estudio
académico, es decir, la práctica del discurso que guía la empresa erudita.
Debido a esto ponen atención a las nuevas posibilidades de estudiar
específicamente la educación de la infancia.
El
valor de estudiar la cultura popular
El estudio de las formas tradicionales de cultura
infantil ha proporcionado algunas ideas en dominios de difícil acceso de la
consciencia del niño. La relación entre la cultura infantil y el
deseo/sentimiento de la infancia hace saltar la cultura nacional, conectando
así a los adultos con el mundo vital de los niños y concediéndoles el acceso a
las percepciones de la infancia.
El entretenimiento de los niños, como esfera social,
es un espacio público en donde hay interés sociales, económicos y políticos que
compiten por el control y a la vez amoldan la expresión cultural y política
propios intereses, que pueden estar en conflicto con los grupos sociales menos
poderosos , como los niños.
La cultura popular
proporciona a los niños experiencias emocionales intensas en cualquier
fase de su vida ejerciendo una influencia poderosa sobre la definición de si
mismo, sobre las maneras en que los niños deciden organizar su vida.
El bloque de poder convierte a la cultura infantil
en mercancía tanto para los adultos como para los niños. El papel como
profesionales es crear una infancia critica, en donde los niños desarrollen
capacidades para releer o recodificar lo que le ofrece la cultura infantil y de
esta forma se autoafirmar y resisten al poder.
La
alfabetización necesaria en la cultura de los medios y en la cultura popular en
la hiperrealidad.
La explosión de información, la saturación de medios
a finales del siglo XX ha creado un vértigo social. Esta condición social
llamada hiperrealidad exagera la importancia de los que ejercen el poder en
todas las fases de la experiencia humana, el flujo de significaciones de la
hiperrealidad, desde las publicidades de televisión hasta kis megabytes
disminuyen nuestras capacidades para encontrar significados o generar pasión
por el compromiso. Es decir, que se va perdiendo la confianza a llegar a
comprender algo. Esto nos obliga a repensar la alfabetización. Los niños que
han sido alfabetizados por la cultura popular enfocan desde un ángulo diferente
con los niños que son alfabetizados por los medios, se convierte en una
adicción selecta del curriculum tradicional, sino que s convierte en una
destreza básica necesaria para negociar la propia identidad, los valores y el
bienestar en la hiperrealidad empapada de poder.
Una comprensión critica de la cultura de los medios
es que los estudiantes desarrollen capacidades para interpretar los
significados de los medios pero que también comprendan de qué manera ellos
mismos consumen e invierten en los medios. Es decir, que estimulen un
pensamiento crítico como autoanalitico.
¿Demonio
o ángel? Los impulsos comerciales y democráticos de la televisión
La televisión comercial se estructura por las
demandas contrapuestas del comercio y la democracia. Los estudios de la cultura
infantil se encuentran estas dinámicas en diversos niveles.
La televisión infantil en las últimas décadas del
siglo XX no es un producto cuidado fiel a los medios y a los principios
democráticos. Ya que los dictan los intereses comerciales, los margenenes de
beneficio son más importantes que el bienestar de los niños.
La cultura infantil producida por las empresas
comerciales oculta su ideología, de esta manera colonizan la consciencia de tal
manera que reprime el conflicto y las diferencias. Las acciones de las empresas
comerciales modifican la conducta infantil, las formas en que la publicidad y
su promoción del hedonismo de la infancia producen una ética del placer y una
redefinición de la autoridad.
El
poder de las empresas comerciales y la cultura infantil.
El estudio del poder y la cultura infantil ponen en
manifiesto las ideas de la política, en este caso, norteamericana que parece
secundaria para los padres y los profesionales del niño. Debido a que no hay
instituciones que se opongan a esta hegemonía de las empresas comerciales, las
mismas tienen el campo libre para producir casi cualquier cultura infantil que
sea rentable. Cuyos anuncios están diseñando bajo experiencias comunes valoradas
en nuestra vida: la familia, la infancia y escenas con padres particulares. Por
lo que el declive de la vida familiar tradicional y el clima seguro para los
niños es una víctima del desarrollo de las sociedades comerciales.
El poder para representar: el revisionismo histórico
de las empresas comerciales.
Cuando se vuelve más atento a los lugares
pedagógicos donde se da forma a la consciencia del niño, se empieza a tomar en
cuenta la influencia de organizaciones empresariales gigantes y a los
aglomerados que controlan la información y el entretenimiento. Por lo que las
empresas comerciales nacionales e internacionales ocupan en la actualidad los
paisajes mentales, el dominio de la consciencia como colonizadoras de la
psiquis humana.
Cambiar
la infancia vía la cultura infantil/popular
La infancia ha cambiado como resultado de la cultura
infantil y otras manifestaciones más adultas de la cultura de los medios. Ya
que estas últimas ejercen influencias afectivas especificas. Los padres ya no
controlan las experiencias culturales de sus hijos por lo que han perdido el
papel fundamental de desarrollar valores y la visión del mundo. Los programas
de televisión, las películas, los videos juegos y la música son en la
actualidad el mundo privado del niño.
El
dilema de la infancia posmoderna.
Esta nueva realidad presenta a los adultos un
complejo problema, ya que el acceso de los niños contemporáneo a la cultura
infantil comercial y la cultura popular no solo los motiva a convertirse en
consumidores hedonistas, sino que también daña la inocencia.
El acceso infantil al mundo adulto por los medios
electrónicos de hiperrealidad ha pervertido la consciencia de sí mismo de los
niños contemporáneos como entidades incompetentes y dependientes. Por lo que se
debe desarrollar, desde la educación, las destrezas de ser padres y las
instituciones sociales trataran esta revolución cultural de una manera que
enseñe a los niños a dar sentido a la información de la hiperrealidad.
La
reacción: odiar al niño listillo
El niño postmoderno es listo y a menudo la cultura
popular lo define como despabilado. Por lo que se convierten en niños
amenazantes para los adultos. El niño precoz es una amenaza y requiere una
enseñanza pedagógica evolutiva, dócil y obediente.
Valores familiares: palabras claves para el abandono
infantil.
En los valores familiares juega un papel fundamental
lo político. Ya que la derecha está a favor a los valores familiares pero a la
vez establece obstáculos a las familias de la clase trabajadora y estable un
sufrimiento en la vida cotidiana de los niños.
La familia es un lugar de lucha política e
ideológica desde finales del siglo XVIII. Estas luchas han servido en el siglo
XX para dar explicación a la ruptura de la familia tradicional, por lo que en
la actualidad el núcleo familiar es un lugar de hostilidades latentes, ya que
los niños precoces luchan en contra de sus padres por privilegios adultos y
bienes materiales.
La
fría realidad de la violencia en las familias y entre los niños
Las dificultades de la crianza infantil y las
frustraciones de los padres y los profesores actuales, la delincuencia infantil
y juvenil son hechos de la vida de la sociedad. Escenarios de violencia
familiar, abuso infantil incluido el abuso sexual, los golpes y los apaleamientos
y violencia emocional, es la actualidad en donde trascurre la infancia de los
niños. Una causa puede ser que la cultura infantil y la cultura popular
constituyen la dinámica social que contribuye a la violencia de los jóvenes.
La violencia virtual es una violencia abstracta que
elimina la brutalidad de la realidad. Algunos niños imitan las acciones de los
personajes interactivos y la reproducen en su vida social. Las impresiones
violentas de los juegos de vídeo, la lucha, el cine o la televisión
desencadenan y hacen emergen patologías escondida en el inconsciente de un
sujeto particular, otros niños, al mismo tiempo y con las mismas experiencias
de cultura infantil.
Cultura
infantil y problemas de justicia
Los análisis actuales de la infancia deben ocuparse
de los problemas de injusticias relacionados con la raza, la clase y el género
que acosan al segmento de los niños que son los que construyen la cultura
infantil y determinan el formato de los medios. En este contexto, los problemas
de las diferencias de los niños en oportunidades y privilegios se borran. Se
debe poner en práctica una estrategia post.ford de comercialización dirigida a
segmentos especiales del mercado, que utiliza la diversidad como método de
llegar más allá de la economía de escala. Pero sin embargo este tipo de
diversidad segura, de cultura común que higieniza y despolitiza no se encuentra
es la cultura infantil.
Cultura
infantil con raza
Los anuncios de televisión para niños revelan una realidad de clase
media de orientación. Solo se utilizan actores blancos que reproducen, sin que
se observe detenidamente, jerarquías raciales que privilegian a los blancos.
Cultura
infantil con género
Dado todas las luchas en cuanto a la reconceptualización
del género, la cultura infantil conserva su diferenciación de género. Sin
embargo, la cultura popular avanza y proporciona ideas sobre la construcción
del género de los medios pero la cultura infantil continua promoviendo roles de
géneros perfilados.
¿Qué
hacemos? Repensar la educación de niños y niñas
A medida que se van reconociendo estos problemas se
recontextualiza la educación de niños y niñas. Actualmente se busca una
educación crítica de la infancia, la cual está interesada en el conocimiento y
las instituciones que los niños traen a la escuela. En la hiperrealidad está el
principio pedagógico, por lo que los educadores están obligados a estudiar la
cultura infantil, su efecto sobre los consumidores y la relación con el deseo.
Una pedagogía de este tipo nos proporciona una línea directa a su conciencia
así como a su percepción de sí mismo y del mundo. Cuando el niño educado por la
cultura infantil llega al conocimiento oficial que le demanda la escuela, la
propuesta es llevar nuevas formas de aprendizajes, nuevas ideas de la
construcción de la infancia contemporánea, de esta manera podemos reestructurar
las escuelas y volver a pensar el rol de los padres en la hiperrealidad.
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