lunes, 27 de junio de 2016

Patricia Redondo sobre “Los riesgos y derechos de la infancia actual y la responsabilidad de padres y docentes”

Informe de lectura:

La infancia es afectada por diferentes cambios significativos, afectando a todos los niños en particular, algunos de ellos son: las transformaciones del tiempo que obliga a los niños a quemar etapas, es decir, que tienen una experiencia precoz de la adultez; las modificaciones de la vida cotidiana, en donde las experiencias son diferentes dependiendo de la clase social a la que pertenecen los niños; la posición de los padres en cuanto a la falta de límites, lo cual disminuye la autoridad del adulto como responsable de ese niño, de esa infancia. Otro cambio significativo al que no se le da tanta importancia es el consumo cultural, el cual está contribuyendo a la pérdida de las identidades, de las marcas que identifican a la cultura al cual pertenece el niño, a través de los medios masivos y el uso del lenguaje neutro que afecta a la clase media que a la vez se está globalizando por la masa hegemónica. Pero estas experiencias son singulares dentro de la sociedad.
También hay riesgo que afectan a la infancia actual las cuales se relacionan con la voracidad de consumo que interpela, permanente, a los niños desde que llegan al mundo, es decir, que desde que nacen y nacemos estamos posicionados como consumidores, ya que el mercado está muy presente en los primeros años de vida. Pero esto se debe a la llegada atrasada del Estado en la constitución de ciudadanos de esa sociedad a la que pertenecen los niños. Debido a esto se ven arriesgados a la explotación infantil. Se puede decir que para que esta explotación infantil disminuya y llegue a su fin en el siglo XXI, el Estado tiene que promover la expansión temprana de la educación, es decir, “que cuanto más intervenga el Estado en la Educación Inicial menos será la explotación infantil en Argentina y en toda América Latina” (Redondo: 2013)
Se puede llevar a una conclusión entre las clases sociales medias y altas, que por más que los niños tengan diferentes experiencias en sus infancias los une la desprotección, con esto, se quiere decir que tanto los niños de clases medias como alta son desprotegidos por la ausencia de los adultos. Ausencia en tanto a ¿cómo se los escucha?, ¿cómo se los trata?, ¿cómo se los mira?, ¿cuánto y cómo dedican su tiempo al niño? Es decir que lo que falta es responsabilidad del adulto hacia el niño. Los niños de la clase media pasan poco tiempo con su familia y tienen escasas posibilidades de progreso y en tanto a la clase alta, los niños pasan largas horas con la tecnología, con personal de servicio, encerrados en country o barrios cerrados. En estas escenas los que los une a estas clases es la desprotección y falta de responsabilidad por el adulto.
Patricia Redondo también plantea el concepto de desencuentro generacional, en el cual se plantea que hay elementos nuevos e inéditos, mayor permisibilidad en la crianza de los niños más pequeños, dificultad en el acompañamiento del crecimiento en una etapa hacia la otra por parte del adulto, este último se ve reflejado en las clases media en donde los padres tienen miedo a ¿Cómo criarlo?  Este desencuentro también se ve reflejado en el ámbito educativo ya que se ha ido mercantilizando la educación debido a que los padres tienen una mirada de demanda como usuarios de la institución educativa, una función no cumplida por la sociedad, porque no se genera un vínculo educativo entre la escuela y los padres. Todos los problemas que pasan por la escuela son problemas del niño. Por eso tiene que haber un encuentro entre generaciones de asimetría que si no se sostiene es porque alguno de los actores no está constituido como tal. La docencia puede resolver este problema mediante la capacitación con reflexión.


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